Mostrando entradas con la etiqueta Óptica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Óptica. Mostrar todas las entradas

viernes, 8 de noviembre de 2013

El lenguaje de los ojos

Dicen que los ojos son el espejo del alma. No queremos entrar en debates místicos al respecto, pero no obstante, desde un punto de vista estrictamente científico, hay que decir que nuestra mirada sí puede delatar nuestras emociones.

Todos sabemos que las pupilas se dilatan o contraen en ausencia o presencia de luz respectivamente, así, por ejemplo, cuando estamos en un lugar oscuro y nos sacan una foto, es probable que aparezcamos con los ojos rojos, pues nuestra pupila se ha dilatado previamente a la foto para captar la máxima luz posible. (Un truco: mira directamente a un foco de luz justo antes de que te saquen la foto, bueno, con cuidado, no te me vayas a quedar ciego!!)

Sin embargo, lo que mucha gente desconoce es la relación existente entre el estado de dilatación de las pupilas y las emociones que estamos experimentando.

Así, por ejemplo nuestras pupilas se dilatarán cuando estemos en presencia de alguien que nos resulte atractivo, o cuando de repente sintamos miedo. Así, tenemos una visión más nítida de nuestro centro de atención. También, por ejemplo, se dilatan las pupilas de los bebes (parece ser que para hacerlos más atractivos) cuando quieren reclamar la atención de alguien, para que les coja. Son reacciones del sistema nervioso simpático, digamos que como respuesta a una situación "positiva".

En situaciones contrarias, por ejemplo cuando estamos taciturnos, irritados o negativos, nuestras pupilas se contraerán.



Ahí va una pregunta trampa gramberra: Ese chico que sale a tu lado en la foto, ¿por qué sale con los ojos rojos?:

a) Estabamos en un bar, muy oscuro, y tiene los ojos muy grandes

b) Ha debido de beber un montón, y vete a saber tú qué más...

c) Pues va a ser que le gusto!!! y yo sin darme cuenta!!!

jueves, 24 de octubre de 2013

¿Por qué las ruedas de los coches parecen girar al revés?

Seguro que alguna vez te has fijado, en alguna película, que las ruedas de un coche al moverse este ¡¡parecían girar al revés!! No es ningún truco, esto tiene un porqué.

Esta sensación se produce gracias al efecto estroboscópico, que no es más que un efecto óptico generado al iluminar un objeto que se mueve rápidamente, mediante destellos. Esto, en principio, no sucedería con luz natural, pero sí con luz artificial (que podemos encontrar en un set de rodaje) que se enciende y apaga unas 50 veces al segundo.

Así, si las ruedas giran rápido (más de 50 veces por segundo) veremos imágenes no consecutivas de las mismas pudiendo dar la sensación de que están paradas, o incluso girando en sentido contrario al avance del vehículo, todo ello en función de la relación de la velocidad de giro, y de la frecuencia de parpadeo de las luces artificiales.

No obstante, aún no queda ahí la cosa. También en la naturaleza podemos percibir este fenómeno. ¿Y por qué, si la luz natural es continua? Bueno, parece ser que los impulsos nerviosos que se suceden en nuestro nervioso para la generación de imágenes tampoco son continuos, y también pueden influir en algunos casos las irregularidades en las superficies de los objetos produciendo desviaciones en los rayos de luz reflejados.

miércoles, 23 de octubre de 2013

¿Humo y espejos o... lo ves, ya no lo ves?

John Howell, profesor de física de la universidad de Rochester en Nueva York, crea un dispositivo de "invisibilidad" con la ayuda de agua y espejos. La verdad que el video da que pensar, o ¿sólo es un truco más (uno muy logrado) de ilusionismo?